En el judaismo el día sagrado es el sábado, como en el cristianismo lo es el domingo. Los sábados, entre otras cosas, no se puede hacer ningún trabajo, se considera pecado. Pero no sólo no pueden hacerlo las personas, tampoco las máquinas.
Hay ascensores que cuando funcionan bajando, aprovechan parte de la energía potencial acumulada para generar electricidad, que o bien se acumula o bien se vierte a la red (normalmente lo primero). Pues bien, en Israel, los ascensores que tienen este sistema tienen un control electrónico que desactiva este mecanismo de aprovechamiento de energía en los sábados, de forma que los ascensores tampoco trabajan este día de la semana.
Nos abstenemos de comentar este hecho, pero lo mencionamos para que cada cual saque sus propias conclusiones.
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